2010 y 2005, los años más calurosos para la NASA
Científicos confirman que la temperatura ha aumentado más rápido en la última década.
Los años 2010 y 2005 fueron los más calurosos jamás registrados, según estudios realizados por los investigadores del Instituto Goddard de la NASA para los Estudios del Espacio (GISS, sus siglas en inglés), el 12 de enero.
Los resultados del estudio reflejan el aumento de la temperatura global en los últimos años.
La diferencia entre 2005 y 2010 es mínima, es prácticamente un "empate estadístico", señala el informe.
Además, muchos de los últimos años se encuentran entre los más calientes, con 1998, 2002, 2003, 2006, 2007 y 2009 empatados en tercer lugar.
"La temperatura global está aumentando más rápido en la última década con respecto a los últimos dos decenios, incluso a pesar de las fluctuaciones de la temperatura del océano asociadas con el fenómeno de El Niño y La Niña (al llegar la Niña las temperaturas bajan)", informó James Hansen, director del GISS, el 14 de diciembre 2010 en el informe 'Reseñas de Geofísica.
Desde 1970, la tierra se ha ido calentando en un prromedio de 0,36 grados Farenheit cada 10 años. Una las causas mencionadas en el informe es el efecto invernadero por la emisión de gases, que continúa aumentando.
"Si continúa la tendencia al calentamiento, como se espera, si los gases de efecto invernadero continúan aumentando, el registro de 2010 no se mantendrá por mucho tiempo [como el más elevado]", dice Hansen en el informe.
Los estudios también indican que otro factor causante del incremento de la temperatura es la pérdida de hielo en el mar ártico.
Por un lado, el deshielo golpeó este invierno bajando fuertemente temperatura del agua, pero por otro lado, la reducción del hielo ártico permitió el aumento de las temperaturas en las latitudes más septentrionales.
En Canadá, las alzas llegaron a más de 18 grados de la media. Esto es porque al desaparecer el hielo que actúa como aislante del calor del océano, las superficie aumenta sus temperaturas, señala el informe.
A su vez, se explica que debido al calor en las aguas de la Bahía de Hudson, las pautas árticas de viento resultaron afectadas. El sube y baja del aire ártico fue vertiéndose hacia abajo en Europa.
El GISS, con sede en Nueva York, realizó sus investigaciones a través de programas en computadora que analizan las variaciones de las temperaturas en la superficie global, registrando los datos en un mes dado, para posteriormente compararlos con los datos recopilados en los años de 1951 a 1980.
Grupos de científicos de varias instituciones relacionadas con el clima mundial, como el NOAA, el National Climatic Data Center (NCDC), el Organismo Meteorológico del Japón y el Met Office Hadley Center del Reino Unido, compararon sus datos anuales y en general concordaron con resultados similares, si bien algunos meteorólogos indicaron diferencias.
"Los tres documentos oficiales varían ligeramente debido a las diferencias sutiles en la manera de analizar los datos, pero están de acuerdo extraordinariamente bien", dijo Reto Ruedy, uno de los colegas de Hansen en GISS, que ayuda a analizar las temperaturas de la superficie terrestre.




